martes, 16 de diciembre de 2014

INTRODUCCIÓN TEMA 3

Entre los siglos XII y XIV, como consecuencia de las mejoras de la agricultura y del aumento de la población, se inició en Europa un desarrollo económico que favoreció el renacer de las ciudades y de la vida urbana.

Las ciudades pasaron a ser un centro de producción artesanal y de intercambio de productos. En ellas se desarrolló una próspera burguesía (comerciantes,artesanos,banqueros) que gobernaba la ciudad.

Los monarcas se apoyaron en el auge económico de la burguesía para afianzar su poder sobre la nobleza feudal.

Las ciudades crecieron, se protegieron con murallas, y se llenaron de palacios, catedrales, lonjas, y mercados.
Un nuevo estilo artístico, el Gótico, permitió construir edificios mas altos y esbeltos.



A mediados del siglo XIV, la expansión de la Peste Negra en Europa desencadenó una crisis económica y social generalizada, que afectó tanto al campo como a la ciudad. 

EL CRECIMIENTO DE LAS CUIDADES

La mejora de la agricultura estimulo el comercio y la revitalización de las ciudades. Los campesinos y ganaderos, al producir mas de lo que necesitaban para su consumo propio, generaron un excelente o sobrante, que podia ser intercambiado por otros productos Las ciudades se convirtieron en un lugar de residencia para artesanos y comerciantes.
Los burgos que se hallaban en una confluencia o encrucijada de caminos, cerca de un rió, o en las proximidades de un puerto fueron adquiriendo mayor actividad comercial y crecieron mas rápidamente.


ARTESANOS Y GREMIOS

La ciudad medieval se convirtió en un centro de producción  de objetos manufacturados. Los artesanos de un mismo oficio o gremio se agrupaban en calles que recibían el nombre de su actividad: curtidores, plateros, tejedores tintoreros, etc.

El trabajo artesanal se realizaba en pequeños talleres, cuyo propietario era el maestro artesano, que disponía de sus propias herramientas.El artesano habitaba una casa que era a la vez taller y vivienda, y que se abría al exterior para exponer sus productos y poder venderlos.

Los artesanos de cada ciudad se organizaban en gremios por oficios, para protegerse de la competencia de los artesanos de otros lugares y para supervisar la producción. Dentro del gremio existía una organización jerárquica muy rígida: en primer lugar se debía ser aprendiz, tras unos años se pasaba a oficial y, finalmente, a maestro artesano, que ya podía tener su propio taller.
 
 

LA EXPANSIÓN DEL COMERCIO

Una función esencial de los núcleos urbanos era albergar el mercado al que acudían los campesinos de la zona para intercambiar productos agrícolas por manufacturas.


LAS RUTAS TERRESTRES

El aumento de la seguridad en los caminos facilitó el traslado de las mercancías y la aparición de nuevas rutas terrestres entre ciudades. Muchas de ellas señalaron unos días especiales para hacer mercado y decretaron leyes que protegían a los mercaderes. También se crearon las ferias, unos mercados extraordinarios que reunían a gentes de toda la comarca.

LAS RUTAS MARÍTIMAS

Para las largas distancias, el comercio marítimo adquirió más importancia , debido a la mayor capacidad y velocidad de los barcos. La primera gran ruta marítima unía el Mediterráneo occidental con el oriental.

Ciudades como Venecia, Génova, Marsella, Barcelona y Valencia comerciaban con los puertos de Oriente Próximo y con el Imperio bizantino. Importaban productos de lujo (seda y especias) y exportaban tejidos, armas y herramientas.

LA APARICIÓN DE LA BURGUESÍA

El crecimiento de las ciudades transformo la sociedad feudal. Las nuevas urbes acogieron a multitud de personas dedicadas al trabajo artesanal y al comercio,que no dependían de ningún señor feudal. Todo ello estimuló la formación de un nuevo grupo social , la burguesía.

La base de la riqueza de la burguesía era el dinero que cobraban por su trabajo, por la venta de sus productos o por los beneficios que generaban sus negocios. Según su riqueza,se distinguían la alta burguesía, formada por grandes comerciantes y banqueros, y la pequeña burguesía,que incluía a los maestros artesanos y a los pequeños comerciantes.

LAS MONARQUÍAS AFIANZAN SU PODER

El empeño de algunas monarquías por afianzar su poder y establecer un reino con fronteras claras,originó numerosos conflictos entre monarcas europeos.

El conflicto más grave fue la Guerra de los cien Años, que enfrentó a Francia e Inglaterra entre 1337 y 1453. La guerra se inició por un problema sucesorio de la corona francesa y por la pretensión del monarca inglés de ser reconocido como rey de Francia.



Aunque los ingleses ocuparon durante años buena parte del territorio francés, el conflicto finalizó con la victoria de Carlos VII de Francia. Esta guerra fue el primer enfrentamiento medieval entre Estados y no entre señores feudales. 

EL HAMBRE, LA GUERRA Y LA PESTE

  
Desde principios de siglo XIV, se produjo en Europa una crisis agraria debida a una sucesión de malas cosechas, motivadas por un clima desfavorable y por el cultivo de tierras de baja calidad durante las grandes roturaciones del siglo anterior. La consecuencia fue la disminución de trigo y la expansión del hambre por todo el continente.

El período más duro se inició en el año 1347, cuando la denominada Peste Negra asoló Europa, afectado a una población subalimentada y provocando una elevada mortandad.La crisis demográfica agravó la crisis agraria, paralizó el comercio y frenó la actividad artesanal de las ciudades.